sábado, 27 de junio de 2020

Algo se está cociendo...- Artículo de opinión (El Periódico de Mairena)

Algo se está cociendo...

Vicente de los Ríos.-

29 de junio de 2020.


Que Andalucía merece tener voz propia en las instituciones autonómicas y nacionales, hace tiempo que es una necesidad que las grandes maquinarias políticas habían conseguido adormecer en la conciencia del pueblo andaluz, pero que la violación sistemática de los derechos de los andaluces, el robo continuado de sus recursos económicos a través de fundaciones, expedientes de regulación envenenados, y el maltrato actual a los servicios públicos y a la defensa y cuidado de nuestros tesoros naturales para volver a “enladrillarlos” y seguir enriquececiendo a los ricos a costa de nuestro patrimonio, está haciendo que colectivos y agentes andaluces estén buscando despertar ese sentimiento de defensa y respeto por lo nuestro.

Ahora toca elegir bien los ingredientes, porque Andalucía tiene grandes “chefs”, conocedores de las necesidades de nuestra tierra, de sus potencialidades y de cómo conseguir que dejemos de ser los sirvientes del resto del estado.

Ahora toca derrochar humildad y compromiso con nuestros vecinos, sin personalismos, y menos de quién cree que uno se levanta un día de la cama “andalucista”, pero viene de permitir que se manejen los intereses andaluces desde Madrid. En este proceso nadie debe ser más que nadie, y si alguien lo es, que sea Andalucía, que debe ser la que esté por encima de quien quiera coger su bandera, la Arbonaida, (qué nombre más bonito) para que el resto sean sus pinches. No, ese no sería el camino de la liberación andaluza. No cabe ser la Reina de Saba.

El andalucismo se “mama”, casi es congénito y genético, se nace con ese sentimiento de pertenencia a un territorio rico en recursos y próspero en sueños que nos arrebatan con un mal despertar. El andalucismo no viene a ratos, ni cuando me enfado con los que no me dejan hacer lo que quiero. El andalucismo no da pie ni deja hueco a que otros se aprovechen de mi tierra. El que nace o la que nace nacionalista andaluz, siente escalofríos, se le eriza la piel, al ver una verdiblanca ondear al aire con el fondo azul más auténtico.

Ahora toca abrir las puertas y ofrecer cada uno lo mejor de su despensa, sus mejores utensilios para, juntos, cocinar a fuego lento esa receta que desprenda tal aroma que, emulando al flautista, los andaluces y las andaluzas sintamos la necesidad de degustar ese exquisito plato que nos sacará de la precariedad en la que vivimos y del pozo en el que nos llevan hundiendo demasiadas décadas, los partidos centralistas.

Por suerte, empieza a haber ruido en las cocinas y llama en los fogones. Las conversaciones entre los “maestros” fluyen, buscando que los posicionamientos y las técnicas aderecen la base de esa receta que pueda dar identidad propia al sur del sur.

Algo se está cociendo…


lunes, 22 de junio de 2020

El precipicio.- Artículo de opinión (El Periódico de Mairena)

El precipicio.-

 Vicente de los Ríos.-

22 de junio de 2020.


Normalmente suele dar vértigo acercarse a un precipicio, e incluso miedo pararnos a pensar las consecuencias de esa larga y agónica caída, pero la memoria del ser humano demuestra ser eterna para lo intranscendente, y efímera para lo esencial.

Parece mentira que después de lo vivido, y lo dejado de vivir en estos meses, en los que hemos sido los protagonistas de la película de ciencia ficción y terror más dramática que jamás hubiéramos podido pensar, seamos lo suficientemente inconscientes como para volver a emprender una carrera en la que detrás de la pancarta de meta, nos volvemos a topar con el precipicio.

Da pavor la irresponsabilidad de los grupos de personas paradas, hablando, obstaculizando las aceras, haciendo que tengas que ocupar la calzada para no atravesar un ambiente que no sabes hasta qué punto está contaminado por la inexistencia de protección en algunas de ellas. Ver cómo el uso de las mascarillas en parte de la población adolescente y juvenil brilla por su ausencia, o en el mejor de los casos las usan como coderas, entre risas y empujones, mientras uno pasea con su familia cumpliendo las normas y cargado de rabia al ver que volvemos al “todo vale” y a la falta de supervisión por las autoridades competentes.

Llevo tiempo pensando que el ser humano está avocado al “suicidio colectivo” impuesto por camicaces cortos de memoria o incluso por la economía global. Llámalo Covid-19, efecto invernadero o sobreexplotación de recursos, mientras que gran parte de la humanidad no puede cubrir sus necesidades básicas, pero estamos creando el caldo de cultivo perfecto para que la realidad que nos mostraban esas películas rodadas a finales de los años 90, en las que la Tierra era un gran desierto donde el poder lo ostentaba el que poseía el virus más patógeno y letal, y los pocos habitantes que quedaban en ella, malvivían dependientes de una bombona de oxígeno, cada día esté más cerca.

Esta visión, que puede parecer tremendista y catastrofista, y que quizás lo sea, no deja de estar basada en realidades objetivas, medibles y evidenciables, que de momento no alarman lo suficiente a la sociedad porque las consecuencias, las graves, las de verdad, las vivirán otras generaciones. Egoísmo humano…

Empatía. La palabra y el significado que más repito en mis clases cada año. Mi comodín, porque sirve para hacer recapacitar ante cualquier situación conflictiva que se nos pueda presentar en nuestro día a día, y mucho más en el de un centro educativo. La que intento sellar en el subconsciente de las generaciones que van a tener en sus manos arreglar lo que sus mayores estamos destrozando con total impunidad y sin el menor de los miramientos.

A la solución, conocida e ignorada a partes iguales por la sociedad, solo le falta el compromiso a nivel individual y las sanciones a nivel global a los “todopoderosos” que se permiten la licencia de levantarse sin acuerdos en cumbres que cuestan millones de euros y salir impunes ante sus negligentes decisiones.

Mientras tanto, no se agolpen en las aceras, no actúen como si nada pasara ya, sean empáticos, que a día de hoy, en mis planes de futuro, no tengo contemplado dejarme caer por el precipicio.


lunes, 15 de junio de 2020

Poderoso don dinero...- Artículo de opinión (El Periódico de Mairena)

Vicente de los Ríos.-
15 de junio de 2020.

Cuando se vive en un país que es capaz de planificar con minuciosidad que vuelva a rodar el balón, pero anda más perdido que Colón y su tripulación camino a las “Indias”, en Educación, es al menos indicativo de que algo no funciona bien.

A uno, que es futbolero, pero también es maestro, le preocupa que la lucidez de los gestores del mundo deportivo, perdón, del mundo del fútbol, sea más ágil y clarividente que la de los que tienen en su mano el futuro de esta sociedad.

Mientras los primeros son capaces de visualizar de manera cristalina que plantillas completas, con sus cuerpos técnicos, utilleros, personal de mantenimiento, de limpieza… convivan en “seguridad”, los segundos andan dando palos de ciego desde el primer día en el que se cancelaron las clases presenciales.

El recorrido de las decisiones en materia de Educación, puede llegar a ser el guión de un gran monólogo de la más desternillante comedia, sino fuera porque la administración sigue tratando a los centros educativos como grandes “parkings de niños” en los que las cinco primeras horas son gratuitas. Un poco de respeto, por favor.

Esto no pasa en el mundo del fútbol. Cualquiera tose a los grandes astros del balón o a sus forrados jefes, dueños o accionistas de empresas millonarias capaces de ejercer la presión suficiente como para que podamos percibir antes el olor de la hierba cortada, que el de la goma de borrar.

No veo yo a Del Cerro Grande ni a Gil Manzano indicar a Messi y compañía que guarden el metro y medio de distancia de seguridad. Lo mismo es que esos niveles sociales y económicos hacen inmumes a las personas, o mejor dicho, a los hombres, porque al fútbol femenino le han negado poder seguir jugando su liga en igualdad de condiciones que al de sus compañeros masculinos.  Lo mismo tiene que ver con la rentabilidad que deja a esos jefes forrados y a los que toman las decisiones, más que con la necesidad de la vuelta de las competiciones deportivas.

Mientras tanto, familias, alumnado y esos que hemos estudiado una carrera para dotar a la sociedad de personas competentes y que gestionen los recursos públicos mejor que los que los gestionan a día de hoy, seguimos esperando el nuevo pase del monólogo de Celáa o de Imbroda.

Para la Ministra, nuestros niños pueden dar clase en septiembre en el patio del centro, “aprovechando el buen tiempo”. Lo del confort térmico y cómo influye en el rendimiento del alumnado, se ve que no va con Andalucía.

Por otro lado, tenemos a nuestro Consejero de Educación, Javier Imbroda, socio fundador del Instituto Oficial de Formación Profesional MEDAC, institución privada en plena expansión y con exponencial crecimiento en Andalucía en la actualidad, que en su afán de meter la tijera en Educación, y para evitar invertir en personal y recursos, prevé una vuelta normalizada a las aulas en septiembre. Un no parar de reír, por no llorar.

En fin. Poderoso don dinero…


lunes, 8 de junio de 2020

El que no llora...- Artículo de opinión (El Periódico de Mairena)

EL QUE NO LLORA...

Vicente de los Ríos.-

8 de junio de 2020.

Dicen los que peinan canas que no hay nada más sabio que el refranero español, y este que me viene hoy a la cabeza, se ajusta como anillo al dedo a nuestra querida Andalucía.

Ha llovido desde aquel 4 de diciembre en el que Andalucía, cansada de ser vilipendiada y ninguneada alzó la voz y reclamó lo que se le negaba pero que por derecho, merecía; ni más ni menos que dignidad y unas reglas del juego que permitieran salir del subdesarrollo al territorio más castigado, a la vez que trabajador y comprometido con el Estado.

Ha llovido tan mal en los últimos 40 años en nuestras tierras, que las rosas socialistas se marchitaron gracias a sus oscuras gestiones, consiguiendo que crezcan tanto las malas hierbas, que hoy tienen la capacidad de tomar decisiones sobre el futuro de una Autonomía en la que no creen y con la que quieren acabar. Viendo lo visto, yo me pregunto, ¿se inmolarán en el Palacio de San Telmo alguno de estos días? Volviendo al refranero, de aquellos polvos, vienen estos lodos.

            Esta situación mundial tan caótica, ha vuelto a poner el dedo en la llaga para seguir maltratando al que se calla, al que soporta todo, al que no llora, y ya se sabe, que el que no llora, no mama. Andalucía siempre ha mirado desde el sur hacia el norte sin reproches, con una sonrisa, riéndose con quien se ríe de ella, ese es el conformismo de esta bendita tierra, que le está costando la salud.

            Podemos comprobar cómo año tras año, cuando el Ministro o la Ministra de turno, posan en la foto con los tomos, o últimamente con los dispositivos digitales de los Presupuestos Generales del Estado, al echarles un vistazo, solo por encima, Andalucía cada día cuenta menos, siendo muchos más.

            Tan poco se escribe y se apunta en esos asientos presupuestarios sobre Andalucía, que casi la mitad de los andaluces se encuentran en situación de pobreza, dándose la paradoja de que somos líderes en lo malo y colistas en lo bueno. Todo esto, siendo la Comunidad Autónoma que más servidores públicos aportamos a las Cortes Generales, hasta 61. A la vista está que, o no son andaluces, o anteponen unas siglas y un “status” social y económico al bienestar de los vecinos y las vecinas que han depositado su confianza en que solucionen sus problemas.

Cuánto vuelve a necesitar Andalucía otro 4 de diciembre. Otro Guadalquivir verdiblanco, nacido de las entrañas de sus tierras para morir luchando en la libertad del océano. Otro grito de furia y justicia, otro golpe en la mesa que remueva conciencias y haga palpitar corazones tintados de paz y esperanza que inunden las calles pidiendo lo suyo, no lo de nadie, sino lo que nos quitan los que lloran mientras aquí, en el sur, no nos dejan ni levantar la cabeza para que no podamos ver la realidad de Despeñaperros hacia arriba.

Nunca es tarde, si la dicha es buena.

lunes, 1 de junio de 2020

En la cuerda floja.- Artículo de opinión (El Periódico de Mairena)

EN LA CUERDA FLOJA.

Vicente de los Ríos.-

1 de junio de 2020.

 

Que una sociedad competente, crítica y autoexigente, está cimentada sobre una Educación de calidad, no es ningún secreto, excepto para los ministros o los consejeros de turno, los mismos que cuando no ostentaban esos cargos, lo tenían muy claro. Cuando menos, curioso. Donde dije digo…

Son muchos los sectores socioeconómicos que están evidenciando que no era oro todo lo que relucía. Valga como ejemplo la sanidad, no por los sanitarios, que sí han demostrado ser de los lingotes más puros que atesoramos, a pesar de la mala gestión de tantos, o el sostén económico de este país, y más concretamente de Andalucía, el turismo, que ha dejado claro que no se puede jugar todo a una carta.

Al igual que los anteriores, la Educación se encuentra en la cuerda floja, un sistema defendido y atacado a partes iguales por gobierno y oposición, dependiendo del lugar que cada uno ocupa en cada momento, pero que ninguno, jamás, ha sido capaz de dejar a un lado sus siglas y remangarse para dotar de la dignidad que merece uno de los pilares fundamentales sobre los que se debe sustentar el futuro de nuestro territorio.

            Una vez más, esta crisis sanitaria está mostrando, en este caso en Educación, la valía de los que deben tomar decisiones, y digo deben, porque el carrusel de improvisaciones, instrucciones y circulares vacías de contenido y pelotas volando entre tejados, demuestran que o no saben o no quieren, y realmente, no sé cuál de ambas situaciones me asusta más.

            El buen funcionamiento del sistema educativo, no siempre puede recaer en el buen hacer y la voluntad del cuerpo docente, cada día más asfixiado por la burocracia, menos protegido y menos tenido en cuenta a la hora de acometer cambios estructurales en materia educativa, sino que debe estar apoyado y respaldado por las herramientas necesarias para que su labor tenga los frutos que la sociedad demanda.

            Pero claro, ¿qué esperamos del quinto país europeo, por la cola, en inversión en eduación? ¿qué importancia y qué peso tiene la Educación en la confección de los presupuestos generales del estado o autonómicos?

            Tenemos una oportunidad única para tomar decisiones que hagan de la Educación en nuestro país y en Andalucía, la vacuna que cure las grandes pandemias del futuro, dotando a la sociedad de los mejores anticuerpos, los más preparados y específicos para combatir enfermedades tan graves de la sociedad actual como el conformismo, la desidia, la desesperanza; en definitiva, la sumisión. ¿Es esta sumisión lo que le interesa a la clase política? Cada día estoy más convencido de que es así. Nos quieren pobres y analfabetos.

            Tenemos la oportunidad de que nuestras aulas sean laboratorios generadores, no solo de conocimiento, sino también de inquietudes, la base del emprendimiento, que es lo que realmente hace que un territorio sea competitivo y socialmente responsable, pero esas aulas necesitan unas condiciones y unos recursos, personales y materiales, muy alejados de los actuales. Sin estas herramientas, seguiremos construyendo castillos de naipes.

            Dinero hay. Que 23 países europeos inviertan mayor porcentaje del PIB en Educación que España, deja claro que el problema no es económico, sino de voluntad y de interés. Quizás el miedo para los diseñadores de presupuestos en altas escalas sea que invertir en Educación es invertir en ciudadanos críticos y esto puede hacer temblar cómodos sillones y bloquear esas puertas que tanto giran.

            Ojalá llegue el día en el que todo no valga…


Matemáticas para políticos.- Artículo de opinión (El Periódico de Mairena)

Al vértigo que genera el inicio de un nuevo curso escolar (nuevos retos, nuevas programaciones, nueva normativa, nuevo alumnado, en muchos c...